El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, partió este martes sorpresivamente a China para firmar acuerdos comerciales con su mayor aliado, en momentos en que sufre un creciente aislamiento internacional e intenta sacar al país petrolero de la profunda crisis con reformas económicas.

“Voy saliendo para la República Popular China a una visita de Estado muy necesaria, muy oportuna y llena de grandes expectativas (…) para avanzar en los nuevos acuerdos de asociación estratégica en el campo económico, comercial, energético, financiero, tecnológico”, mencionó Maduro.

Sin embargo, al ser despedido con honores militares en el aeropuerto internacional de Maiquetía -que sirve a Caracas-, el mandatario socialista afirmó que su viaje busca también profundizar las “extraordinarias relaciones políticas” entre ambos países.

“Vamos en unas condiciones mejores, ha sido activado el programa de recuperación económica, crecimiento y prosperidad. Vamos a mejorar, ampliar y profundizar las relaciones con esta gran potencia mundial”, agregó en una transmisión de TV en cadena nacional.

Maduro puso en vigor hace tres semanas un plan de reformas económicas ante la grave crisis que atraviesa Venezuela, con una severa escasez de alimentos y medicinas y una hiperinflación que podría superar 1.000.000%, según el FMI.

El mandatario, que sale del país por primera vez desde que denunció haber sufrido un intento de asesinato el 4 de agosto, no precisó cuánto tiempo estará en China. “Nos vemos dentro de unos días con grandes logros”, previó.

“Tengan la seguridad que voy con la fuerza moral de esta patria”, manifestó Maduro.

De igual forma, aseguro que las diez líneas del programa de recuperación económica de Venezuela “van cabalgando en la realidad nueva, de nuevos equilibrios necesarios para vida económica de la familia venezolana”.

Su última visita a China fue en marzo de 2017. El gigante asiático tiene fuertes inversiones en petróleo y es el principal socio financiero de Venezuela, que ha recibido préstamos chinos por unos 50.000 millones de dólares en la última década, pagaderos principalmente con crudo.

El pasado 28 de agosto, Maduro firmó siete de 14 acuerdos con empresas petroleras de otros países, con la meta de aumentar en un millón de barriles diarios la deprimida producción de crudo.